domingo, 22 de octubre de 2017

En relación al arrepentimiento

Ion Iurrebaso Atutxa
expreso político de ETA

Decíamos qué actitudes llevaban la pérdida de lo que históricamente se ha conocido como la figura del preso político vasco/a. Y decíamos también que ello conllevaba de una manera cuasi irreversible a la figura del arrepentido o al proceso del arrepentimiento.

En esta ocasión decimos que el hecho de aceptar la ley de enemigo en su globalidad, en términos políticos, teóricos y prácticos, también nos trae otra cuestión. Esta es la pérdida de la identidad. La pérdida de ser lo que somos. Lo que sentimos. Porque desde pequeñas lo hemos sentido así, o por adhesión según nos hemos hecho mayores y plenamente conscientes de nuestros actos.

Decir que asumir en la teoría y en la práctica la ley del que nos ocupa y oprime nacional y socialmente es perder nuestro ser. Es perder nuestra identidad. Es asumir que nuestros sentimientos, nuestra cultura, nuestra forma de entender las relaciones nuestras... quedará a expensas del cedazo de quienes nos ocupan.

Y no vale decir que yo digo sí, pero en realidad es no. En eso, El PNV es un artista Guiness. El PNV dice sí y lo hace para conseguir bienestar y seguridad y por supuesto para que le dejen hacer dinero. Y a estas alturas parece que es lo que prevalece en el sentido común de muchos y muchas.

Y esa es la consecuencia de varias actitudes. La primera es la aparición durante años del reformismo, revisionismo, más el potencial de los medios de comunicación del sistema capitalista imperante, de la sempiterna iglesia oficial, de los instrumentos de penetración de la filosofía pequeña burguesa... Todo eso ha hecho marca a ras de suelo. Es constatable, en las movilizaciones, en actitudes personales.

Y ojo, es constatable en todos los colectivos organizados. No es cuestión de risa o de decir “mira esos que solo han concentrado a....”. Este paso a la derecha, a la sumisión, al conformismo que han dado ciertas estructuras (de obediencia de izquierda abertzale o no) nos va a salir caro en el crudo invierno que anticipamos.

En el tema que nos ocupa, hay opciones a tomar y cada cual pensará que son las legítimas, pero si asumimos en su plenitud la ley de nuestros enemigos nos estamos arrepintiendo de lo que somos. No hay otra explicación posible. Aquí no se puede hacer trampa porque se ve en lo teórico a la primera y en lo práctico lo mismo.

La cuestión de que soy o no soy vasco, independientemente de la procedencia, es una opción. Una opción nacional, de tierra de acogida, de lugar donde poder construir ideales mayores de colectividad. De que vengo de donde no he podido y a ver si puedo aquí. Y aquí estamos por ser y por integrar, pero no como diga la burguesía española y vasca.

Es como el que quiere ayudar al llamado tercer mundo y le invade y explota sus recursos energéticos, instaura colectivos tribales a los que adorna con oro y dice que es el camino para solucionar los problemas en la región y al de cuatro años tenemos los mayores desastres culturales, nutricionales, demográficos, de desplazamientos, de muerte jamás conocidos.

Quién ayuda a quien y para qué. El internacionalismo de los pueblos, clase proletaria y capas populares exige que nos unamos en el respeto, en la solidaridad y en la acción. Hoy, aquí en Euskal Herria, entre todos: Gora Euskal Herria Sozialista.

(*) Este artículo es continuación de: “Sobre la pérdida del carácter político. Sobre el arrepentimiento. En términos políticos y sin acritud”

Sobre la pérdida del carácter político. Sobre el arrepentimiento. En términos políticos y sin acritud

Ion Iurrebaso Atutxa
Ex preso político de ETA

Históricamente cuando un/a Preso Político Vasco se ha sometido a la ley del enemigo,  beneficiándose personalmente de esa sumisión, acatando sus reglas y mandatos y perjudicando con esa actitud insolidaria a otros Presos Políticos Vascos y pretendiendo únicamente su beneficio personal, ha perdido su carácter de Preso Político. Así ha sido en los últimos casi 60 años. Miles de testigos lo pueden certificar, aunque hoy en día mantengan una u otra posición política.

Figura del arrepentido/a

La cuestión precedente conlleva otra que el histórico Colectivo de Presos Políticos conoce bien. Esto es, aceptando la legislación del que nos oprime como persona, como militante, como colectivo y como pueblo, también estamos hablando de lo que se conoce como la figura del arrepentido. Así de definen los campos para identificar una u otra cosa. Otra cuestión es el calificativo que para sí mismo pretenda quien en estos presupuestos se encuentra o navega.

Qué se entiende por el hecho del arrepentimiento. Comúnmente se asocia a alguien que “se desdice”, “se retracta”, “abjura”, “rectifica”, “ se arrepiente”... De lo que ha dicho, hecho e incluso pensado, y todo ello según el criterio de las “leyes” en vigor. Y, casualidad, de nuevo nos encontramos con las que están hechas y benefician solamente a quien nos oprime nacional y socialmente.

De tal manera que la pérdida del carácter político motivada por la búsqueda de una salida individual, no solidaria con el resto de Presos Políticos Vascos y olvidando toda dinámica de resistencia y defensa ante los ataques de la línea política penitenciaria del enemigo, nos lleva indefectiblemente a la figura del arrepentimiento.

Arrepentimiento que puede ser por convencimiento personal (hay algún caso), o “enganchándose” al mismo por un interés exclusivamente egoísta y con el único objetivo de conseguir mejoras en el ámbito carcelario, con el colofón de su propia e individual puesta en libertad. Ambas cuestiones totalmente dañinas para la presa/o política que no acepta las salidas individuales y que tiene la amnistía como horizonte político.

De verdades y mentiras

Es mentira que no se puede luchar en defensa de Euskal Herria Sozialista sin asumir en la teoría y en la práctica la “ley de partidos” y todo el orden impuesto. Es “luchar” más cómodo. Y si lo repetimos durante un par de años le quitaremos las comillas con todo el convencimiento.

Es mentira que el primer objetivo de ETA fuera entregar las armas al enemigo para propiciar un proceso independentista. Y no es cierto pues ETA ya se había desarmado ideológicamente hacía bastantes años.

Y es mentira que las salidas individuales de los PPV ayuden al proceso independentista. Asumir la ley del enemigo para de ahí partir hacia la independencia, es sencillamente una entelequia. Lo mismo que, al final, es el Estado el único poseedor de la violencia, queramos o no, lo mismo que no se mira de reojo a la ley de partidos, si no que se practica la misma escrupulosamente.

Una de las conclusiones de este artículo

Si nuestros enemigos ponen como condición para que seamos normales españoles o vasco-españoles el sometimiento, el arrepentimiento y la asunción de su ley ¿cómo es que ese arrepentimiento de lo que somos, de lo que hemos luchado podrá ser algo positivo para construir una Euskal Herria Socialista?

El Newsweek propone la abdicación de Felipe VI para solucionar la crisis catalana

Resultado de imagen de felipe viUn artículo publicado el pasado 10 de octubre en su edición norteamericana, la revista entiende inevitable que para poder resolver el conflicto político catalán sin fractura del Estado, Felipe VI debería abdicar y la monarquía española debería ser abolida.

Según el rotativo, el gobierno de Mariano Rajoy ha enfrentado "un problema que podría llevar a la desintegración del país", apareciendo totalmente indiferente frente a lo que da por hecho como una "inminente perdición".

Tras la votación del 1 de octubre, el rey Felipe VI hizo una aparición excepcional en la televisión. Hizo un llamamiento al gobierno catalán para que volviera a la legalidad constitucional y no se disculpó por la campaña terrorista lanzada por la policía nacional. El Newsweek también reprocha que tampoco se dirigiera a los catalanes en su propio idioma.

La propuesta de la publicación es que "mantener a Cataluña en España sacando a España de Cataluña está por lo tanto directamente relacionado con hacer de Felipe un ciudadano regular del país como todos los demás". Su abdicación llevaría a la proclamación de la Tercera República española, a nuevos gobiernos en Madrid y Barcelona, ​​y a una asamblea constitucional que podría resultar en la creación de un estado federal multinacional donde andaluces, vascos, canarios, castellanos, catalanes y otros podrían reconciliarse con su pasado mientras buscan reclamar y remodelar la vieja noción de las muchas Españas, o Las Españas

"Cualquier otra alternativa en este punto parece no conducir a otra cosa que despedirse definitivamente de España", concluye.

sábado, 21 de octubre de 2017

Alberto Garzón se arroja en brazos del Estado fascista y centralista

Juan Manuel Olarieta

No hace más que seguir una tradición característica de los dirigentes de Izquierda Undida desde su fundación hace más de 30 años, empezando por Gerardo Iglesias y con Anguita de fantoche estrella. Son las secuelas de otra tradición, la del PCE, desde los años cincuenta y, muy especialmente, su colaboración en el enmascaramiento del fascismo durante la transición.

A pesar de décadas de traición declarada y descarada, Alberto Garzón se sigue calificando de “comunista” y pontificando en su última entrevista (*) donde se pueden leer estupideces acerca de los “ricos y pobres” y otras del calibre de “las ‘clases populares’ a ratos sustituyen como sujeto político a la más clásica ‘clase obrera’”, algo que por suerte o por desgracias sólo ocurre “a ratos”, pero otras veces no.

Pero sobre todo Garzón hace lo que mejor sabe: posicionarse a favor del Estado centralista y fascista en plena lucha del pueblo de Catalunya por su derecho a la autodeterminación. A esto la Internacional Comunista lo llamaba “socialfascismo”, que es el punto de llegada en el que desemboca siempre el reformismo.

Lo mismo que todos los charlatanes, Garzón enfrenta a la clase obrera con los derechos nacionales, como si fueran cosas opuestas, para acabar concluyendo que “la independencia de Catalunya no va a permitir a las clases populares vivir mejor ni emanciparse del capitalismo”, lo cual es absolutamente falso.

Lo que Garzón oculta es que Catalunya es una nación, por lo que la independencia es una de tantas revivindicaciones democráticas que la clase obrera, toda la clase obrera, incluyendo la española, no sólo debe apoyar o solidarizarse sino que deben ponerse al frente y dirigirla, como cualquier otra lucha justa dirigida contra el Estado.

Todo el esfuerzo de los socialfascistas, como Garzón e Izquierda Undida, va dirigido precisamente a impedir que la clase obrera dirija la lucha de Catalunya por sus reivindicaciones nacionales, porque se trata precisamente de eso, de dejarlo en manos de la burguesía, para luego acusar al movimiento nacionalista de “burgués”, que para los demagogos “de izquierda” debe ser algo así como la peste.

No sólo “lo burgués” es siempre ajeno a “lo obrero” sino que deben parecer enfrentados en cualquier circunstancia. Ese es el corto esquemita que sobre la lucha de clases tienen en su cabecita los tipos como Gazón.

Naturalmente, ese esquemita cutre lo extienden a su noción de “internacionalismo” que, de la misma manera mecánica, lo consideran opuesto al “nacionalismo”, una etiqueta repartida a todo un amplio movimiento de masas. Por si esos sujetos degerados no han viajado nunca a Catalunya, deberían ver fotos de las movilizaciones populares que hay por todos los rincones, donde la lucha ha alcanzado una escala típica de cualquier movimiento nacional.

Los atolondrados socialfascistas deben aprender que en un movimiento nacional tan amplio no sólo participan los nacionalistas sino todos. ¿O no han digerido aún que el internacionalismo surge precisamente para defender los intereses nacionales de los pueblos oprimidos por el colonialismo y el imperialismo?, ¿qué creen ellos que fue la Internacional Comunista?

En contra de lo que Garzón dice, el derecho de autodeterminación no sólo lo exigen “las partes más ricas”. ¿O se ha creído que en Catalunya las partes “más ricas” suman millones de personas y que son ellas justamente las que salen a la calle a que la policía les rompa la cabeza?

¿Nos quieren hacer creer los socialfascistas que cuando Marx y Engels defendieron la consigna “Proletarios del mundo, ¡uníos!” se referían a la unión forzosa de trabajadores de naciones diferentes dentro de un mismo Estrado?, ¿eso es todo lo que han entendido? Dan pena...

Al respecto, en la tradición marxista no hay “de todo” sobre el derecho de autodeterminación, como Garzón pretende hacer creer. En Catalunya la reciente batalla ha dibujado una raya en el suelo. El que no defienda la autodeterminación no sólo está fuera del marxismo, sino fuera de la democracia. Dentro y fuera de Catalunya está con el fascismo, es un fascista y hay que tratarle como tal. No hay otra etiqueta para él.

(*) http://www.eldiario.es/politica/independencia-Catalunya-permitir-clases-populares_0_699230761.html

viernes, 20 de octubre de 2017

‘Soy una guerrillera y he disparado contra los soldados alemanes’

Cuando en 1941 la Wehrmacht llegó a Minsk, la capital de Bielorrusia, encerraron a los judíos en un ghetto. Entre los recluidos había una joven militante comunista, María “Masha” Borisovna Bruskina, que vivía con su madre.

Sólo tenía 17 años y se fugó del ghetto para unirse a la resistencia. Estuvo en las primeras células clandestinas. Se tiñó el pelo de rubio y adoptó el nombre de su madre, que no era judía.

Primero empezó a trabajar como enfermera en un hospital para presos del Ejército Rojo convalecientes de sus heridas. Expropiaba vestidos y medicinas para la resistencia guerrillera. También falsificaban documentos de identidad para organizar fugas.

La detuvieron el 14 de octubre a causa de la delación de Boris Rudenko, un oficial que estaba preso. Fue salvajemente torturada durante su detención.

Junto a ella condenaron a otros 11 resistentes antifascistas a la pena de muerte por ahorcamiento y les hicieron desfilar por las calles de Minsk. A Masha le colgaron un cartel del cuello: “Soy una guerrillera y he disparado contra los soldados alemanes”.

Los encargados de su ahorcamiento eran unos vecinos muy especiales, lituanos que colaboraban con los nazis en la retaguardia en tareas de “limpieza”, es decir, redadas, interrogatorios, torturas y ejecuciones sumarias.

El ahorcamiento se llevó a cabo a la entrada de la fábrica de levadura de Minsk. Los verdugos quisieron dar un escarmiento, aterrorizar a la clase obrera. Varias veces intentaron que la joven girara su rostro hacia la muchedumbre con la soga en el cuello. Una y otra vez Masha volvía la cabeza. “Otros vendrán detrás y me vengarán”, fueron sus últimas palabras, dirigidas a sus verdugos.

Tras el ahorcamiento los cadáveres fueron expuestos durante 10 días en grupos de tres por varias plazas de Minsk. Cuando los descolgaron, los cuerpos estaban ya en un avanzado estado de descomposición.

Los actos fueron fotografiados por otro lituano que colaboraba con los nazis. Quiso inmortalizar una humillación y legó al mundo el ejemplo de coraje de una adolescente revolucionaria que con sólo 17 años de edad se había atrevido a plantar cara al fascismo y a la muerte con absoluta entereza.

Unos días antes de su muerte, Masha escribió a su madre: “Vivo atormentada por las enormes desgracias que te he causado. Perdóname. No tengo nada malo. Te juro que nunca más volverás a padecer más desgracias por mi culpa. Si puedes, envíame mi vestido, mi blusa verde y mis zapatos blancos. Quiero salir de aquí vestida con el uniforme escolar”.

A su lado fueron ahorcados otros dos camaradas de Masha. Uno era un joven comunista, Volodia Sherbatsevitch, de 16 años de edad que había participado en una acción guerrillera contra el ejército de ocupación.

El mismo día los nazis ahorcaron también a su madre, Olga, que formaba parte de la misma célula clandestina.

El tercer ahorcado junto a Masha era Kiril Trus, un veterano de la Primera Guerra Mundial.

La historia heroica de los comunistas de Minsk que plantaron cara al fascismo no se conoció hasta 1968, cuando lo publicó el diario soviético “La Tarde de Minsk”.

El director de cine Lev Arkadiev inició una investigación para que Masha fuera identificada por una veintena de testigos, entre ellos si tío, el escultor Zair Azgur.

Su madre murió un mes después de Masha en el ghetto. Hasta 1960 no se descubrió el rastro de su padre en Moscú. Su salud mental se había quebrado definitivamente al presenciar el ahorcamiento de su hija y su exposición en la calle durante varios días. Murió mientras permanecía ingresado en un hospital siquiátrico en los años setenta. Nunca dejó de hablar de su hija Misha, brutalmente asesinada por el fascismo.

La United States Holocaust Memorial Museum la condecoró con la medalla de la resistencia por su coraje durante la guerra contra el fascismo.

En 2006 se inauguró una placa en Israel con el siguiente mensaje: “A la memoria de Masha Bruskina y de todas las mujeres judías que murieron combatiendo al nazismo”.

En el barrio Pisgat Zeev de Jerusalén, una calle lleva su nombre desde 2007, aunque en Israel nunca mencionan que Masha era comunista para mantener la ficción de que sólo los judíos fueron víctimas de los nazis.

En 2008 su nombre se unió a la esquela conmemorativa con los demás ahorcados y en 2011 L. Egaire Humphrey escribió un libro relatando su biografía.

La propaganda imperialista califica al chivato Rudenko como el típico “represaliado político del stalinismo”. Fue juzgado por traición y ejecutado el 16 de mayo de 1951.

No todos los nombres de los héroes comunistas ahorcados en Minsk han podido ser identificados hasta la fecha. Además de los mencionados de Masha, Kiril, Volodia y Olga, también se conocen los de Elena Ostrovskaia y Nadejda Ianushkevitch.

Estados Unidos participó en la matanza de los 500.000 comunistas indonesios en 1965

Estados Unidos prestó apoyo al Gobierno indonesio durante los asesinatos en masa que los militares y paramilitares anticomunistas de este país realizaron entre 1965 y 1966. Es lo que afirman nuevos archivos desclasificados recientemente por la embajada estadounidense en Yakarta, según los cuales los funcionarios de esta apoyaron la narrativa del Gobierno indonesio, lo que envalentonó al Ejército para perpetrar los asesinatos.

En los dos años mencionados, entre 500.000 y un millón de personas murieron en el país asiático como parte de una campaña de exterminio dirigida por el jefe del Ejército, el general Suharto.

Según los documentos, Estados Unidos, metido entonces de lleno en la Guerra Fría contra el bloque soviético, respaldó las atrocidades de los militares, que culparon a los comunistas de un golpe de Estado fallido de 1965 contra el presidente Sukarno y asesinaron a toda persona sospechosa de ser comunista, así como a estudiantes e integrantes de sindicatos.

“Estados Unidos seguía lo que estaba sucediendo muy de cerca, y si no fuera por su apoyo, podría argumentar que el Ejército nunca habría sentido la confianza para tomar el poder”, ha explicado John Roosa, autor de “Pretexto para un asesinato en masa”, en una entrevista realizada por el New York Times.

En un cable secreto enviado desde la embajada a Washington DC en noviembre de 1965, un funcionario detalló los esfuerzos en las provincias para reprimir a los militantes del Partido Comunista de Indonesia y las ejecuciones de prisioneros como medio para controlar la población de las prisiones.

“Tanto en las provincias como en Yakarta continuó la represión del Partido Comunista, con el principal problema de cómo alimentar y dónde alojar a los prisioneros”, escribió un consejero de asuntos políticos entonces. “Muchas provincias parecen enfrentar con éxito este problema ejecutando a sus prisioneros del Partido Comunista, o matándolos antes de ser capturados”, continuaba.

De acuerdo con algunos de los 39 cables publicados por el Archivo de Seguridad Nacional el pasado martes, Washington también retuvo la ayuda de Indonesia hasta que Sukarno fuera retirado del poder, y fomentó la subida de su sucesor, el dictador militar Suharto, quien había ordenado los asesinatos en masa. “Un cambio fantástico”, ironiza Roosa.

https://elsaltodiario.com/indonesia/suharto-documentos-revelan-implicacion-eeuu-matanzas-indonesia

El Banco Central de China advierte del riesgo de hundimiento de la economía

Zhou Xiaochuan
Ayer el Presidente del Banco Central de China, Zhou Xiaochuan, advirtió del riesgo que representan las burbujas de activos para la economía del país, que se apresta anotar su primera aceleración del crecimiento anual desde el 2010, impulsada por el gasto público y niveles récord de créditos bancarios.

En declaraciones en los márgenes del congreso del Partido Comunista, Zhou habló sobre la amenaza de un “Momento Minsky”, un derrumbe en los precios de los activos en la economía que puede ocurrir tras largos periodos de crecimiento y que se desatan por elevadas deudas y presiones monetarias.

Los comentarios de Zhou se refieren a la teoría de los precios derivada del economista estadounidense Hyman Minsky y se producen por los datos que indicaron que el crecimiento de la economía china se desaceleró en el tercer trimestre respecto a un año atrás, tal como se esperaba, pero sigue en camino a anotar su primer repunte anual en siete años.

En el aniversario 30 de la crisis del “Lunes Negro” de Wall Street, las declaraciones del gobernador chino, que posiblemente se retirará pronto, se asemejan a las preocupaciones emitidas en el pasado por otras instituciones internacionales sobre los niveles de deuda empresarial e individual en China y su efecto en la economía.

Pero aunque a veces los fondos de cobertura hablan del riesgo de un “Momento Minsky” porque las burbujas crediticias de China amenazan a la economía mundial, el país asiático ha probado cada vez que los expertos se equivocan.

“Yo dudaría de que él realmente piense que China está a punto a sufrir un ‘Momento Minsky’, pero quizás está tratando de impresionar [a otros dirigentes en Pekín] ante la necesidad de empezar a controlar el crecimiento del crédito”, dijo Louis Kuijs, analista de Oxford Economics en Hong Kong.

“Realmente esto no depende [del banco central]. Tendríamos que esperar a ver qué dicen los dirigentes políticos sobre estas cosas”, sostuvo.

Los recientes esfuerzos por controlar los riesgos financieros y enfriar el mercado de propiedades están comenzando a pesar sobre la actividad.

Si bien la economía está creciendo a un ritmo sólido de casi un 7 por ciento respecto al año anterior, tal como estaba previsto, la expansión de las nuevas construcciones se ralentizó y las ventas de propiedades bajaron por primera vez en dos años y medio en septiembre.

El gobierno está estimulando demasiado el crédito en su intento por cumplir con sus metas de crecimiento. Las agencias de calificación estiman que la carga total de deuda de China supera en casi tres veces a su producción económica.

Los bancos chinos extendieron más préstamos de lo esperado en septiembre. Aunque los créditos de las familias representaron la menor proporción porcentual del total de nuevos préstamos, su valor saltó más de 10 por ciento a 734.900 millones de yuanes el mes pasado frente a agosto.

La actividad podría desacelerarse más por una prevista disminución en el ritmo de inversión y de construcción, a medida que más ciudades intentan enfriar los precios de las propiedades.

jueves, 19 de octubre de 2017

La nuclearización del mundo puede hacerse irreversible desde ahora

El gobierno de Corea del norte tiene plena razón cuando afirma que si Libia e Irak hubieran dispuesto de armas nucleares, Estados Unidos jamás hubiera invadido dichos países militarmente, y Gadafi y Saddam Hussein seguirían vivos.

La justificación de Estados Unidos para atacar Irak fue precisamente la existencia de armas de destrucción masiva, lo cual es el colmo de todas las paradojas que un intelecto humano haya sido capaz de imaginar nunca.

A los vecinos iraníes les quedó muy claro lo que tenían que hacer: si no querían que su país fuera destruido, debían fabricar armas de destrucción masiva, porque la fuerza bruta es el único lenguaje que entienden en Washington.

La experiencia de Corea del norte no les podía pasar de desapercibido. Lo mismo que el gobierno, el pueblo norcoreano sobrevive gracias a sus armas nucleares y todos los esfuerzos de los imperialistas convergen en que Pyongyang se desarme.

Sería tanto como suicidarse. El gobierno norcoreano, lo mismo que el iraní, ya firmó un acuerdo con Estados Unidos en materia nuclear. Entonces Estados Unidos hizo con Corea del norte lo mismo que ahora con Irán: ni caso de los compromisos firmados.

“Pacta sunt servanda” (los compromisos están para ser cumplidos). En Pyongyang tuvieron claro que el único camino era la defensa nuclear y así siguen desde entonces, a pesar de las múltiples presiones diplomáticas y de las inagotables campañas de la prensa internacional.

En Teherán les puede pasar lo mismo: si Estados Unidos no cumple con lo que firmó en 2015, los iraníes tienen las manos libres para volver a poner en marcha su programa nuclear.

En tal caso, que nadie se llame a engaño; la responsabilidad de la proliferación nuclear recae única y exclusivamente en Estados Unidos, una vez más.

Pero Irán no está en el Extremo Oriente, sino en una región bien caliente. Por lo tanto, las consecuencias del rearme nuclear pueden ser insospechadas. Nadie debería olvidar que Rusia va a construir una central nuclear en Turquía, un país tentado de seguir los pasos de Teherán. Luego seguirían Egipto, Arabia saudí...

Son muy evidentes, pues, los motivos por los cuales el gobierno norcoreano es, desde hace muchos años, el blanco de la más delirante de las campañas de propaganda que ha conocido la historia: ellos constituyen el ejemplo que les gustaría seguir a todos los países que se quieren sacudir de encima la presión del imperialismo.

Es Estados Unidos quien está conduciendo al mundo al rearme nuclear, no Corea del norte, ni Irán. No hay otro peligro que Estados Unidos, que ha extremado su política imperialista y belicista al máximo. Incluso los demás “socios” lo han reconocido así y presionan a Trump para que de marcha atrás y se comprometa a ratificar y cumplir el acuerdo nuclear con Irán.

Si Washington no lo cumple, envía una señal muy clara a todos los países del mundo, pero especialmente a Corea del norte: es lo mismo llegar o no a acuerdos, no tiene ningún sentido negociar el desarme nuclear, es preferible no atarse las manos con ningún tipo de compromisos internacionales.

La consecuencia de ello es evidente: el mundo jamás va a dar pasos en el camino de la desnuclearización, sino todo lo contrario. Marcha hacia una nuclearización imparable.

Una posición de principio sobre el derecho de autodeterminación de Catalunya

E. Kuadra Etxeandia
expreso del PCE(r) y de los GRAPO

El movimiento generado en el pueblo catalán en favor de la celebración de un referéndum está haciendo aflorar una realidad soslayada por el régimen político español: el problema nacional, o lo que es lo mismo, la no solución democrática de las aspiraciones nacionales de los pueblos oprimidos por el Estado español. Sean cuales sean las condiciones y el resultado del referéndum en Catalunya el día 1-O, el movimiento generado por su celebración lleva ganada una batalla de enorme calado estratégico: ha obligado a todas las fuerzas políticas, sociales, económicas, culturales..., a dejarse de ambigüedades y tomar partido en uno u otro sentido. Y ha puesto al descubierto, como pocas veces en los últimos cuarenta años, la verdadera esencia reaccionaria de la oligarquía financiera y del Estado del que se sirve para ejercer su dominio.

En cualquier caso, más allá de esta constatación, lo que aquí nos interesa expresar es cómo entiende el derecho de autodeterminación (o de decidir) la clase obrera, el proletariado revolucionario, los comunistas. Para cualquier demócrata, y especialmente los comunistas, cualquier análisis sobre la opresión de los pueblos y el derecho de autodeterminación, pasa por entender a su gran teórico sobre el tema: Lenin.

La definición más contundente que estableció Lenin al respecto fue que “el derecho de autodeterminación de las naciones significa exclusivamente el derecho a la independencia en el sentido político y a la libre separación política de la nación opresora. Concretamente, esta reivindicación de la democracia política significa la plena libertad de agitación en pro de la separación y de que ésta sea decidida por medio de un referéndum de la nación que desea separarse”. Será difícil encontrar mayor coherencia y razón histórica que la que reflejan estas palabras a la hora de definir este derecho desde una posición de principio.

Así pues, para los comunistas, no existe otro pronunciamiento que no sea a través de un referéndum. Éste, es un derecho inalienable de los pueblos de las naciones que desean separarse. Es, por tanto, un principio de la democracia política que no ofrece discusión alguna ni interpretación sesgada de su esencia, forma parte del derecho natural de los pueblos. Todo lo demás que no sea su reconocimiento es una falacia.

Los llamamientos que estamos escuchando estos días desde diversos sectores políticos acerca de “consensuar”, “dialogar” o crear mesas planetarias de no sé qué... no son más que maniobras de distracción de quienes no quieren reconocer ese derecho. Un principio no es negociable jamás, porque entonces deja de serlo. En realidad, esta posición encierra un sometimiento al estado opresor español y querer, al mismo tiempo, guardar las formas que les permitan conservar sus mullidas poltronas y su parné del erario público. Qué poco le ha durado el rictus contestatario a pedrito, y de la pantomima del no es no hemos pasado al no pero sí... Esta gente forma parte intrínseca del Estado y jamás van a ir contra los aspectos fundamentales que lo sostienen. En cuanto a esa otra izquierda desunida, más allá de sus teatrales contorsiones de “oposición sensata”, de no saber si van o vienen, de carecer de un programa de principios que reconozca el derecho de autodeterminación sin ambages, poco se puede esperar en cuanto el estado les aprieta un poco las tuercas.

Para nosotros, los comunistas, no existe otra posición que la defensa consecuente del derecho de los pueblos a expresarse por medio de un referéndum vinculante, ya que no concebimos otro mecanismo por el que los pueblos puedan dar solución democrática al problema de la opresión nacional, considerando así este derecho como un principio de la democracia política.

Por otro lado, en la metodología del análisis marxista, a la hora de fijar nuestra postura ante un problema social o político, siempre partimos de la posición de clase y de sus objetivos a corto, medio y largo plazo. Y lo hacemos, bajo el análisis concreto de la situación concreta. Tal es el caso de nuestra posición política en el actual proceso de decisión del pueblo catalán.

El proletariado, no concibe ningún tipo de opresión ni de conculcación de los derechos democráticos pues, de lo contrario, nos situaríamos en el terreno de la demagogia y de la traición a los pueblos oprimidos, tal y como hace constantemente la burguesía. Es más, si no fuera así, estaríamos defendiendo el privilegio de la nación opresora, algo inconcebible en las posiciones del proletariado revolucionario. Además, es la única posición que asegura una educación verdaderamente democrática a los pueblos en la resolución de la opresión nacional.

Evidentemente, ésta, no ha sido la posición mantenida por los partidos “comunistas” y esa ecléctica izquierda. Han sido ellos, precisamente, los que han mantenido un discurso ambiguo ante la opresión nacional. Es uno más de los principios y derechos democráticos que decidieron echar por la borda, a cambio de poder acceder a las migajas de la función pública que les ofreció el régimen franquista por ayudarle a legitimarse. Ha sido, y es, esta izquierda, la que siembra la confusión y el enfrentamiento entre los pueblos, haciendo el trabajo sucio que no podría hacer la burguesía y sus representantes políticos. Esta fue, también, una de sus muchas traiciones, consensuadas con el franquismo reformista, para dar continuidad a su régimen bajo nuevas formas de dominación. Este triste episodio de la historia de España que se denominó Transición es el que se encuentra en franca bancarrota y con él todos los que apoyaron esa estafa política.

Pero no son los únicos en no haber educado a los pueblos sobre bases democráticas y solidarias. También las organizaciones burguesas nacionalistas de las naciones oprimidas no han sabido, o no han querido, hacer un trabajo de pedagogía solidaria entre los pueblos del Estado. Se considera, sin más, a esos pueblos como ajenos al problema nacional y no como parte de él y de su solución. No se ha hecho distinción entre esa izquierda acartonada, servil y entreguista y los pueblos y, más en concreto, con lo más avanzado de los mismos, privándose de su apoyo y posibles alianzas con ellos, así como entre las minorías nacionales de la propia nación oprimida.

Para nosotros, los comunistas, la posibilidad de que una nacionalidad del peso económico, social y político como Catalunya se independice, supone un acontecimiento político transcendental, ya que provocaría una crisis de envergadura debilitando todo el entramado de dominación de la oligarquía financiera. Sus efectos sobre la clase obrera y demás pueblos del Estado supondrían un estímulo inmenso para avanzar hacia la democracia y el socialismo. Toda vez que, en las condiciones actuales, alcanzar esas metas encierra una mayor complejidad y dificultad, sin entrar en otro tipo de consideraciones futuras. Eso queda para el análisis posterior al 1-O.

Éste, es el aspecto principal que convierte nuestro apoyo al “Sí” a la independencia de Catalunya en una posición de principio, consecuente con la aplicación del derecho de autodeterminación a un análisis concreto de una realidad concreta. Lo demás es pura metafísica.

http://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/un-principio-democratico-y-una-posicion-de-principio

La gran masacre que Estados Unidos mantuvo siempre en silencio

El gobierno de Estados Unidos estuvo al corriente de la gran masacre del ejército indonesio en 1965 dirigida contra los comunistas y las organizaciones obreras y campesinas, según revelan los archivos de la embajada en Yakarta que se abrieron el martes.

Aproximadamente medio millón de comunistas, sindicalistas y militantes revolucionarios fueron asesinados impunemente en medio del silencio internacional de las grandes cadenas de “información”.

Los archivos desclasificados se componen de 39 documentos relativos a una de las peores matanzas del siglo pasado, que comenzaron cuando el general Suharto dio un golpe de Estado haciendo creer que eran los comunistas quienes lo habían hecho.

Ni el más siniestro gobierno militar latinoamericano organizó al semejante a lo que ocurrió en Indonesia, que fue el inicio de una feroz dictadura que se prolongó durante 32 años, hasta que en 1998 un levantamiento popular le destituyó.

La embajada de Estados Unidos estuvo al corriente de los acontecimientos según se fueron sucediendo. En las matanzas tuvieron un papel destacado las organizaciones musulmanas.

Según un cable diplomático, miembros de una de las más grandes organizaciones musulmanas de Indonesia, Muhammadiyah, afirmaban que los comunistas eran “infieles del más bajo nivel de la escala” por lo que “derramar su sangre es como matar gallinas”.

La persecución musulmana estuvo desencadenada, entre otros motivos, porque el poderoso Partido Comunista local procedía de un movimiento budista y era muy influyente en esa corriente religiosa.

En un telegrama enviado el 26 de noviembre de 1965 desde la ciudad de Surabaya, el cónsul local utilizaba la expresión “masacre” para describir la matanza de los 15.000 comunistas que vivían en el este de la isla de Java.

Un mes más tarde el mismo cónsul indicaba que los prisioneros comunistas detenidos en campos de concentración por el ejército indonesio habían sido entregados a una muchedumbre enfurecida para ser linchados.

Ningún país ni tribunal, nacional o internacional, ha abierto nunca una investigación para depurar las responsabilidades derivadas del medio millón de asesinatos cometidos.