martes, 28 de marzo de 2017

Las tropas estadounidenses no tienen intención de abandonar Irak después de la liberación de Mosul

Haydar Al-Abadi, Primer Ministro irakí
Una vez que Estados Unidos ha definido el aislamiento de Irán por los países árabes como su objetivo principal en Oriente Medio, queda por dilucidar las maniobras que deberán llevar a cabo para conseguirlo, empezando por Irak.

La diplomacia estadounidense deberá esforzarse a fondo para que el gobierno de Bagdad rompa con el eje de la resistencia, que es el significado último del despliegue militar de tropas, tanto en Mosul como en Raqqa. A tal fin, su objetivo es interponerse en la frontera de Irak con Siria.

La semana pasada el Primer Ministro irakí, Haydar Al-Abadi, viajó a Washington en visita oficial, donde Trump le “recomendó” abandonar su alianza con Irán. En unas declaraciones al diario egipcio Al-Dostor, el diputado irakí Habib Al-Tarafi ha asegurado que el Primer Miistro no tiene ninguna intención de someterse a las presiones de Estados Unidos y así se lo puso de manifiesto a Trump.

Según el diario egipcio, Al-Abadi es partidario de “una relación equilibrada entre todas las partes”, de las que forma parte Irán, como vecino fronterizo.

Lo mismo cabe decir de Siria. En febrero la aviación irakí lanzó varios ataques aéreos contra las posiciones del Califato Islámico en territorio sirio que fueron coordinadas con el gobierno de Damasco, lo que ha desatado el pánico en Washington y Riad.

Inmediatamente los jeques saudíes enviaron a su ministro de Asuntos Exteriores a Bagdad con lo único que saben hacer: llevar un cheque en blanco para sobornar al gobierno a golpe de talonario o, dichos en términos un poco más sutiles, “condonar la deuda que mantiene Irak con Arabia saudí”.

Pero no hay talonarios suficientes capaces de lavar la sangre derramada en las grandes matanzas cometidas por los yihadistas en Irak, de la que los saudíes son responsables directos e inmediatos, sobre todo con Al-Abadi, un chiíta.

En el Pentágono ya lo saben. El secretario de Defensa, el perro rabioso de James Mattis, ha anunciado que los imperialistas no tienen ninguna intención de retirar las tropas de Irak, una vez que Mosul sea liberado, lo que ha empeorado la situación, sobre todo con las milicias chiítas, empeñadas en que las tropas estadounidenses abandonen Irak definitivamente.

Si dichas tropas no abandonan Irak es porque se unirán al contingente que ya ha iniciado, junto con las FDS-YPG, la ofensiva contra Raqqa para crear un “tapón” en la frontera de Irak con Siria.

El cuadro se completa con las recientes declaraciones del portavoz del gobierno irakí, Saad Al-Hadisi, que ha recoocido la aproximación de Bagdad a Rusia, incluido el capítulo militar y de seguridad.

Un general de la OTAN exige armar a Ucrania ‘tanto como podamos’

El general Curtis Scaparrotti
El comandante supremo de la OTAN en Europa, el general Curtis Scaparrotti, propuso en una audiencia sobre el ejército en el Senado de Estados Unidos, que hay que suministrar armas letales a Ucrania, sumido desde hace tres años en una guerra interna como consecuencia del golpe de Estado que acabó con la destitución del gobierno.

El general Scaparrotti aseguró que el ejército ruso utiliza a los separatistas del Donbas como intermnediarios para probar nuevos métodos de guerra y nuevas armas letales.

El ejército ucraniano, afirmó, “se enfrenta a los llamados separatistas que, en realidad, están apoyados por la Federación Rusa, que les suministra armas letales y también experimenta nuevos métodos de guerra. Debemos reforzar la capacidad de defensa de las fuerzas armadas ucranianas tanto como podamos”.

También en Ucrania la OTAN quiere estrechar el cerco contra Rusia en un despliegue militar que comienza en los países del Báltico y acaba en el Mar Negro, donde han empezado a penetrar destructores y submarinos de Estados Unidos.

Las excusas del general estadounidense no pueden ser más absurdas. El equipo con el que combaten las milicias del Donbas es puramente defensivo y se puede calificar de cualquier manera excepto de novedoso.

A retórica belicista de la OTAN hay que sumar el delirio que vierten cada día los medios de comunicación de sus países satélites en la frontera rusa, creando un estado de verdadera sicosis entre la población con cataratas de burdas falsedades.

El hostigamiento a ultranza de la frontera occidental de Rusia va acompañada del bloqueo económico y las sanciones.

Argentina prepara la militarización de la guerra contra el narco con masivas compras de armamento

Dos mil millones de dólares es lo que pagará el Gobierno nacional en la compra de aviones de caza, tanques de guerra, misiles y helicópteros, entre otras armas de guerra. A mediados del año pasado, el Ejecutivo nacional envió a Estados Unidos un extenso listado de equipamiento militar que se utilizaría para “combatir el terrorismo”, eufemismo utilizado por los dirigentes del gobierno de Mauricio Macri en larga reivindicación de derogar la Ley de Seguridad Interior, que prohibe la participación del Ejército en tareas de seguridad.
El portal El Destape publicó la nota que Martín Lousteau le envió al congresista Peter Visclosky en la que adjuntó el listado de equipamiento en materia militar solicitada por el país para “combatir el terrorismo” citando como referencia una reunión que mantuvo con los diputados Eduardo Amadeo y Luciano Laspina, de Cambiemos. La compra es la más grande desde que los militares de la última dictadura cívico-militar se hicieron de armamento para ir a combatir a las Islas Malvinas.
Sea cual sea contará con 12 helicópteros de ataque Cobra AH1, utilizados por el ejército estadounidense durante la Guerra de Vietnam, la del Golfo y la del Líbano, unos 10 helicópteros modelo Chinook, utilizados en la guerra de Malvinas, otros 16 Black Hawk UH60, otro tipo de aeronave de transporte táctico, conocido mundialmente por su rol en la Guerra de Irak, y por último unos 26 helicópteros Bell 412, lo que representaría un total de más de mil millones de dólares.
El Ejército argentino pidió esto y más: 182 tanquetas de guerra tipo StryKer, modelos M1128, M1130, M1132, M1134 y M1139, que son utilizadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel. Las mismas están equipadas con ametralladoras calibre 50, lanzadoras de granadas y cañones de 105 milímetros. También se pidieron 80 lanzamisiles Javelin, un modelo portátil desarrollado por el gobierno estadounidense para derribar tanques y avionetas.
Por su parte, la Fuerza Aérea hizo su listita y algunos deseos ya fueron concedidos. Pese a que en el país se diseñan aeronaves similares, el Gobierno nacional solicitó unos 24 aviones de caza Texan T6, de los cuales ya se compraron unos 12 según se anunció oficialmente hace tan sólo un mes. Los Texan son aviones de entrenamiento avanzado para pilotos, que fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial y durante las décadas posteriores. El costo total de estas aeronaves superaría los 280 millones de dólares.
También pidieron 12 aviones de caza F-16 FightingFalcon, un cazabombardero desarrollado por EEUU en la década del 70 que ya no es producido para sus fuerzas armadas, sino que es material exclusivo de exportación. Este avión es considerado supersónico (viaja más rápido que la velocidad del sonido) y fue utilizado en la Guerra del Líbano, de Afganistán y en la invasión de Estados Unidos a Irak, entre otros conflictos armados, y el costo total de la compra rondaría la exorbitante suma de 250 millones de dólares.
La Marina también realizó su propio listado de “necesidades“, y requirió, entre otras cosas, dos aviones Orion, utilizados habitualmente para patrullaje marítimo. El mismo fue utilizado por los norteamericanos en la década del 60, cuando realizaron numerosas patrullas de bloqueo en las proximidades de Cuba, así como también fue partícipe en las guerras de Vietnam y del Golfo. El costo de ambos rondaría los 70 millones de dólares.
Además de los Orion, el Estado nacional le pidió a los Estados Unidos unos 24 vehículos blindados Anfibios modelo AAVR7A1, los cuales son utilizados en la actualidad para el transporte de tropas del cuerpo de marines estadounidenses. Estos modelos fueron utilizados durante la Guerra de Malvinas por la dictadura argentina, así como también participaron en la guerra de Irak y del Golfo. En este caso, el valor de la compra rondaría los 60 millones de dólares.

El PKK-PYD quiere anexionar la ciudad árabe de Raqqa a Kurdistán

Saleh Muslim, del PYD kurdo
En unas declaraciones a la agencia Reuters, ayer el máximo dirigente del partido kurdo PKK-PYD, Saleh Muslim, confesó que la aspiración de sus milicias es apoderarse de la ciudad árabe de Raqqa con ayuda de las tropas del Pentágono para anexionarla a Kurdistán.

Actualmente Raqqa es uno de los bastiones más importantes que tiene el Califato Islámico en Siria, un lugar al que convergen dos ofensivas distintas, tanto del ejército regular como de la alianza formada por Estados Unidos y sus socios de las FDS-YPG con propósitos diametralmente opuestos.

En Siria los kurdos siguen el modelo impuesto por los imperialistas en Irak. Bajo calificativos tales como “descentralización”, “federalismo” e incluso “democracia” tratan de lograr varios objetivos simultáneamente:

- dividir a un país que no han logrado derrotar
- expandirse, apoderándose por la fuerza de ciudades y regiones que no son kurdas
- asegurar la presencia permanente de tropas del imperialismo en la región

Las milicias kurdas de PYG ya controlan importantes territorios adyacentes con la frontera turca, donde disfrutan de una autonomía de hecho que Estados Unidos se encarga de garantizar frente a los intereses opuestos de Turquía, que el verano pasado invadió Siria para tratar de impedirlo.

Rojava amenaza con ejercer de cuña entre Siria e Irak, por un lado, y Siria y Turquía, por el otro. Según Muslim, tras su liberación, los habitantes de Raqqa deberán pronunciarse sobre su futuro, aunque él está convencido de que elegirán el sistema “democrático federal” que les ofrecen los kurdos.

“Nosotros lo pensamos porque nuestro proyecto es para toda Siria y Raqqa puede formar parte de él”, añadió Muslim. Raqqa debe encontrarse entre “manos amigas”, sin las cuales la ciudad podría ser un peligro para toda Siria, sobre todo para el norte, el sistema federal y las regiones autónomas, explicó.

Muslim se expresaba en la alambicada verborrea inaugurada a principios de los noventa por el dirigente del PKK turco Abdullah Öçalan en su libro “Confederalismo democrático”. Tras la caída del Telón de Acero, en su VI Congreso celebrado en 1998 el PKK recorrió el camino que va de un “socialismo científico” impostado a las viejas recetas del socialismo utópico y la autogestión.

Tanto el PKK como el PYD también se olvidaron de la independencia de Kurdistán para poner la atención en los kurdos de la diáspora, lo cual refleja un cambio sociológico: las ciudades más importantes, tanto de Turquía como de Siria, tienen una enorme población kurda. Aunque los pies de esos emigrantes están en otro lugar, su cabeza sigue en Kurdistán y forman parte de organizaciones kurdas.

lunes, 27 de marzo de 2017

Ya no hay ETA pero hay ‘ATA’... y todo vale para luchar contra el PTV y el futuro del mismo

Jon Iurrebaso Atutxa

Justo parece que está finalizando la que parecía la interminable campaña de todo  es ETA, cuando recién comienza la de todo es “ATA”. Y no es una cosa curiosa, banal y menos casual. El todo es ETA no pretendía acabar con la disidencia como algunos se prestaban a concluir.  Más bien tenía otro fin y no era otro que el de atacar lo más peligroso e importante tanto para el Estado español y francés como para la burguesía vasco-española. Y lo más peligroso era, y sigue siendo, la concienciación del propio Pueblo Trabajador Vasco como tal, en tanto que sujeto y motor para la liberación nacional y social de Euskal Herria.

Y acabada ETA hay que localizar a la siguiente a atacar. No hace falta que exista. Necesitan acabar todo lo que huela a disidencia, desobediencia, descontrol para el sistema, posición revolucionaria, posición de clase, posición solidaria, futuro libre y socialista… Y van preparando a la opinión pública. Buscan e identifican sujetos, dinámicas y colectivos para su criminalización. Primero asustan a propios y extraños. Luego detienen a unos/as y a continuación la persecución es democrática contra la violencia y el terror aunque ello solo exista en la mente de los biempensantes demócratas y en las comisarías que pagamos con nuestro dinero. Así de cruel es el sistema. En la Palestina ocupada destruyen la casa de los activistas palestinos y aquí pagamos las comisarías de los que muchas veces nos rompen la cara, por lo menos.

Y este fin de semana, como muchas jornadas últimamente, ha sido fructífero para el sistema, para los de orden, para los de derechas de toda la vida, para los políticamente correcto, para los que esconden los verdaderos problemas de la gente de a pie, para los que manipulan unas cifras y resaltan otras cuando nos hablan del paro, de la pobreza, de los índices que indican que la crisis se queda, para los que impiden llegar a la conclusión de que algo habrá que hacer ante este panorama…

Y siguiendo en lo de buscar culpables hoy nos desayunamos con unas declaraciones de Jesús Egiguren, militante del PSOE que cuando le inquieren sobre el movimiento “ATA” (Movimiento pro Amnistía y contra la Represión) dice así “me temo que no es un reducto pequeño, pero creo que Sortu hará lo posible para que quede en la mínima expresión”. Eso es antidemocrático, manipulador e ilícito según la democracia de nuestros ocupantes españoles y franceses. La ley de los vascos que quieren ser libres lo definiría de una manera mucho más dura.

Y claro que Sortu hará lo posible y más. Y lo de posible es un chicle extensible hasta bien lejos o Sortu o Arnaldo Otegi lo ha estirado más que de sobra. Y no me invento nada. Arnaldo Otegi ha dicho que “ATA” (Movimiento pro Amnistía y contra la Represión) es una escisión de la Izquierda Abertzale contraria al cese de la lucha armada. Y afirmar eso es criminalizar. Supone preparar el terreno para posibles detenciones que podrían sumar años de cárcel. En Euskal Herria algo sabemos de eso. Y también sabemos que eso es una práctica de peaje político a los poderes, peaje político para defender rastreramente las propias posiciones de Sortu y peaje político que exige el cipayismo político, hoy, aquí, en Euskal Herria. Y también tiene un calificativo popular. Al que hace eso se le llama chivato. Y no porque sea verdad lo que afirma sino porque lo hace sabiendo que servirá para criminalizar.

Y continuamos. Hoy el día ha dado para mucho teniendo en cuenta que los que discrepamos radicalmente de la línea de la Izquierda Abertzale Oficial somos una especie casi a extinguir. Resulta que José Antonio Zarzalejos acusa y pone en el punto de mira de las diferentes fuerzas represivas a “ATA” y Sendoa Jurado, militante del Movimiento pro Amnistía y contra la Represión. Tilda al Movimiento por la Amnistía como IRA auténtico y señala en una perfecta diana a Sendoa Jurado.

No es de extrañar que, este político de derechas y periodista policial, tenga rencor a un Movimiento voluntario, transparente, popular, asambleario y ejemplo de entrega sin recibir nada a cambio. No es de extrañar porque es la antítesis de lo políticamente correcto y sumiso a los poderes reales. Y Sendoa Jurado es uno más con un recorrido militante ejemplar. Con Sendoa Jurado se podrá discrepar pero nadie que le haya tratado y trate, y no sea un cerdo sin ética, podrá ponerle una diana encima por su coherencia y quehacer diario en favor de la amnistía, en todo su sentido, y contra la represión. Así que cada cual defina a Zarzalejos por sus actos.

Ahora si vamos a acabar. Estefanía Beltrán de Heredia Arroniz. Consejera de interior del gobierno vasco y español. En una entrevista publicada por el diario DEIA, hoy, 26 de marzo, entre otras cosas, manifiesta lo siguiente:

- “Estamos viendo manifestaciones públicas por miembros de ATA haciendo un alarde del uso de la violencia” “la sociedad vasca ha dicho no a la violencia y tiene que trabajar para aislar a estos elementos violentos”.

- ¿Le preocupa ATA? “cualquier cuestión que pueda perturbar la seguridad de los ciudadanos vascos nos ocupa todos los días”.

Beltrán de Heredia, política de orden del PNV, afirma que miembros de “ATA” enaltecen la violencia. Opinar es enaltecer. Eso es lo que dice la Audiencia Nacional española a la que obedece primorosamente. Para eso es consejera de interior del gobierno vasco y español, a fin de cuentas. Beltrán de Heredia, como otros pilares del sistema ya mencionados, trata de criminalizar al Movimiento pro Amnistía y contra la Represión, a todo lo que se mueva alrededor y por supuesto a toda la Izquierda Abertzale que no sea la Oficial. Y esta mujer sabe que hay muchos/as.

Por si fuera poco previene a la sociedad vasca de estos elementos violentos. Es decir, los miembros de lo que ella conoce o tilda como “ATA” son violentos porque lo dice la jefa de seguridad de turno. Bien. Y la sociedad los tiene que aislar. Y luego hablamos de los sionistas. Y lo que predica esta señora ¿Qué es? Aislemos a los de “ATA”. ¡Joder! ¿Y a ésta quien le abre un atestado por llamamiento al odio?

Y, como le preocupa la seguridad de los ciudadanos, le preocupa el Movimiento pro Amnistía y contra la Represión. Tiene gracia el tema. Lo que realmente le preocupa es su actividad, su pública línea de intervención, su modo de funcionamiento, el no poder controlarlo para poder influir en él. Lo que reivindica. Eso sí que le preocupa a ella y a otros muchos.

Para terminar. No voy a dar mi opinión sobre todos los sujetos reprimidos y criminalizados por la consejera en dicha entrevista. Solo decir que me parecen escandalosas esas llamadas a demonizar, la reclamación del apartheid y la incitación al odio que hace para con estudiantes y militantes que manifiestan su propio pensamiento. Mi solidaridad personal para con todos ellos y ellas.

No estamos en una Euskal Herria libre, evidente, pero somos libres por decisión personal y así nos comportaremos muchos y muchas, pese a quien le pese.

La Audiencia Nacional acusa al gobierno de Siria de terrorismo y desaparición forzada

Como es costumbre, la Audiencia Nacional hace magia circense: convierte a las víctimas en verdugos y a la inversa. En auto publicado esta mañana el juez Velasco acusa al gobierno de Siria de terrorismo y desaparición forzada basándose en el archivo fotográfico de un tal “César”, que es uno de tantos montajes fradulentos orquestados por los imperialistas para justificar la agresión contra Siria (*).

El Archivo César apareció como por arte de magia el 20 de enero de 2014, casi por casualidad, dos días antes de que comenzaran las negociaciones de paz de Ginebra y con el evidente propósito de prolongar la guerra lo máximo posible.

Bajo el nombre de “César” se oculta un antiguo fotógrafo del ejército sirio que no quiere exponer su identidad porque asegura poseer 50.000 imágenes que documentan la torturas y crímenes cometidos contra 11.000 detenidos por la policía siria.

Como también es costumbre, las fotos han dado la vuelta al mundo. Un equipo forense contratado por la empresa de abogados Carter-Ruck y pagado por Qatar se encargó de autentificar las fotos en poder de “César”. Sin ningún género de dudas, por supuesto.

El informe de los leguleyos de Carter-Ruck aseguran que de las 55.000 que forman la colección, la mitad fueron obtenidas por “César” y el resto por otros fotógrafos, aunque son similares entre sí. Quedaba demostrado que el gobierno de Siria comete “asesinatos a escala industrial” y con alguien así no se puede negociar. Hay que acabar con él mediante la guerra.

Luego las fotos se han paseado y exhibido en distintas exposiciones para demostrar al mundo el horror. Un auténtico gulag. Las ONG humanitarias han puesto el grito en el cielo. Las fotografías -según dicen- estuvieron en poder de una organización opositora llamada “Asociación Siria de Desaparecidos y Presos de Conciencia”, que se las entregó en diciembre de 2015 a Human Rights Watch para que las examinara.

Tras estudiarlas, la referida ONG publicó un informe titulado “Si la muerte hablara” en el que reconoce que del total, un 46 por ciento no muestran nada parecido a torturas sino a soldados muertos y víctimas de las explosiones de coches bomba o, dicho en otras palabras: la mitad de los muertos que aparecen en las fotos no fueron asesinados por el gobierno sino por los opositores.

Pues bien, tomen nota: esas fotos nunca se han exhibido en público porque muestran la existencia de una guerra y el verdadero carácter terrorista de la oposición siria. Sólo se ha mostrado la otra parte, la que -supuestamente- corresponde al gobierno.

¿Qué se puede decir de esa parte? Aparte de que las personas que aparecen están muertas, poco más. Hay indicios de que algunos corresponden a muertos en combate, pero ni siquiera es posible determinar el bando del que formaban parte. Algunos aparecen muertos en los hospitales y no en cárceles o centros de detención. Hay cadáveres en avanzado estado de descomposición. Ciertamente, los hay que muestran signos evidentes de haber sido torturados, pero es un exceso de imaginación que de las fotos se pueda deducir al responsable de ellas.

Al montaje de los leguleyos de Carter-Ruck y al de Human Rights Watch se suma ahora la Audiencia Nacional. La farsa está servida. Tratándose de Siria todo es posible. Incluso que un gobierno atacado por los teroristas sea acusado de aquello a lo que está combatiendo.

(*) http://www.syriasolidaritymovement.org/2016/03/03/the-caesar-photo-fraud-that-undermined-syrian-negotiations/

Una cuarta parte de los beneficios de la banca europea procede de los paraísos fiscales

Los 20 principales bancos europeos, entre los que se encuentran Santander y BBVA, registran un 26 por ciento de sus beneficios en paraísos fiscales, un porcentaje nada acorde con la actividad económica real que desarrollan en esos países, según un informe de Oxfam y la Fair Finance Guide International publicado hoy.

Los bancos utilizan paraísos fiscales para evitar el pago de los impuestos que les corresponden, facilitar a sus clientes la elusión de estos o sortear ciertas regulaciones o requisitos legales.

Las empresas subsidiarias ubicadas en paraísos fiscales resultan de media el doble de lucrativas para los bancos que las ubicadas en otros lugares. Por cada 100 euros de actividad, las entidades bancarias obtienen un rendimiento de 42 euros en los paraísos fiscales, en comparación con los 19 euros que ganan de media en otras ubicaciones.

El informe señala que un empleado de banco en un paraíso fiscal genera un beneficio medio de 171.000 euros anuales, cuatro veces más que un trabajador medio, que aporta un promedio de 45.000 euros anuales.

En 2015 los bancos europeos obtuvieron al menos 628 millones de euros en beneficios en paraísos fiscales en los que no contaban con ningún trabajador. Por ejemplo, el banco francés BNP Paribas ganó 134 millones de euros libres de impuestos en las Islas Caimán, donde carecen de personal.

Algunos bancos han reportado beneficios en paraísos fiscales pese a reportar pérdidas en otros países. Así, el banco alemán Deutsche Bank registró en 2015 escasos beneficios o incluso pérdidas en sus principales mercados, mientras obtuvo 2.000 millones de euros en paraísos fiscales.

En 2015 los 20 principales bancos europeos ganaron 4.900 millones de euros en Luxemburgo, más de lo que obtuvieron en Reino Unido, Suecia y Alemania juntos.

En las elecciones presidenciales francesas Macron no es el candidato manchú sino todo lo contrario

Emmanuel Macron
En Francia los sondeos presidenciales ponen por delante a Emmanuel Macron, un prototipo del político moderno, con estudios universitarios muy brillantes, máster en especialidades tan apasionantes como la política fiscal, profesional, burócrata curtido, a pesar de su juventud, en organismos de esos cuyos nombres aparecen y desaparecen...

Todo en diez años. Su aspecto es como el de Albert Ribera, fraguado en una escuela de diseño, aunque la imagen -según dicen- no es tan importante, ni siquiera en esta era de mercadotecnica. Lo importante es quién le ha llevado de la mano hasta la cumbre, aparte de sus propias cualidades, que otros también acaparan.

¿Habrán sido los rusos?, ¿será Macron el candidatu manchú?, ¿el Trump de las elecciones presidenciales francesas?, ¿otra injerencia rusa en las democracias consolidadas?

Por si las moscas la CIA vigila de cerca a Macron, tan de cerca que en 2012 ordenó a la NSA que interceptara todas las comunicaciones entre los candidatos franceses, según se desprende de la correspondencia privada de Hillary Clinton. Sin embargo, Macron es un político en la línea de Clinton, totalmente opuesto a Trump; no es uno de esos “populistas”.

Cuando en 2002 Macron acabó sus estudios en la Escuela Nacional de Administración, comenzó a hacer prácticas con un millonario, Henry Hermand, marca de una cadena de conocidos supermercados, al que la socialdemocracia había nombrado prefecto de la provincia de Oise. El millonario le enseña a Macron que ya no se puede ser conservador, ni liberal, ni mucho menos un reaccionario. El político moderno debe ser necesariamente “progre”, abierto a los cambios, las modas y las últimas tendencias y dispuesto a cambiar cuaquier cosa para que todo siga igual.

John Podesta
Este tipo de políticos surgen de la misma factoría que John Podesta, el jefe de campaña de Clinton: el “Center for American Progress”. El secreto de los progres de plástico es no hacer ascos a nada, por lo que tras acabar sus prácticas, Macron empezó a trabajar como inspector de finanzas con otro padrino del costado político opuesto, Jean Pierre Jouyet, un jerifalte de Instituto Aspen, núcleo de los “doberman” más reaccionarios de Washington.

Cuando otro “doberman”, el Presidente Sarkozy, crea la Comisión Attali para promover el librecambismo y el europeísmo, Jouyet coloca en ella a su joven peón para se forje en la mediocridad moderna vestida con sus mejores galas. Las inovaciones de Attali y su comisión no van más allá de la creación de una institución financiera internacional, otra más, la democractización del mundo y la Unión Europea como modelo y, a la vez, como laboratorio.

La Comisión Attali era un nido avispas. Gracias a ella Macron trabó contacto con Serge Weinberg, un peón de Laurent Fabius, la izquierda, y con  François Henrot, de la banca Rotschild y de la French-American Foundation que busca jóvenes de plástico para convertirlos en los políticos del futuro, secuaces de los intereses de Estados Unidos en Francia.

En 2012 llegó el momento de dar el salto: en tiempos de Hollande, la izquierda, a Macron le nombran secretario general adjunto del Elíseo, que es una manera de decir, “chico de los recados”, como aquellos botones que había antes en la banca, que empezaban de consejes y a veces llegaban a dirigir una sucursal.

Así sucedió y el conserje que llevaba los cafés por la mañana acabó siendo ministro de Economía en un tiempo récord. Fue el año que la CIA ordenó a la NSA que vigilara las comunicaciones francesas y del mensaje de Clinton en el que meciona a Macron, entonces un desconocido, con una asombrosa precisión.

Tras las elecciones francesas no sucederá lo mismo que tras las elecciones estadounidenses porque ocurrirá lo que está previsto de antemano: no ganará el candidato manchú sino Macron. Los rusos no habrán manipulado las elecciones; las habrá manipulado el otro bando y eso no es ningún escándalo; ni siquiera es noticia.

Breve resumen de una matanza cualquiera que ayuda a entender los motivos de la ‘radicalización’ mundial

La publicación del libro “Hit and run” por los periodistas neozelandeses, Nicky Hager y Jon Stephenson, que trata sobre la intervención de la unidad de las fuerzas especiales de su país en Afganistán, ha levantado una enorme polémica.

La SSA (Special Air Service) neozelandesa, la única unidad de élite de que dispone el ejército, fue enviada en 2010 a Afganistán y su contribución a la guerra contra los talibanes es el orgullo del país, ha sido varias veces condecorada...

Son las consecuencias de mantener ocioso a algo, unas tropas en este caso, que siempre tienen que estar activas porque lo que no se utiliza frecuentemente se oxida, sobre todo si se trata de algo “de élite”.

Los ejércitos imperialistas han entrenado para matar y tienen que matar. Si no hay guerra se la inventan y acuden en ayuda de sus jefes, en este caso Estados Unidos que con países como Nueva Zelanda reviste sus guerras con los andrajos de supuestas coaliciones “internacionales”.

El caso es que en agosto de 2010 un teniente de la unidad, Tim O’Donnell, murió como consecuencia de la explosión de un artefacto explosivo en Baghlan y los mercenarios neozelandeses salieron inmediatamente a la caza del afgano, a saciar su apetito de sangre y de venganza.

Su diana fueron un grupo de civiles afganos de lo más pacíficos que vivían tranquilamente en seis pequeñas poblaciones, entre ellas una niña de seis años. Todos fueron masacrados cobardemente por los criminales neozelandeses.

En su momento la matanza fue denunciada por Mohammad Ismail, jefe del distrito de Tala Wa Barfak, al que nadie prestó atención. Entonces habló de que 8 civiles habían sido asesinados en un ataque dirigido desde helicópteros estadounidenses.

En Wellington, la capital de Nueva Zelanda, lo desmintieron rápidamente y entre la palabra de un afgano y la de un neozelandés no cabe ningún tipo de dudas.

La versión que inventaron en Neva Zelanda fue la siguiente: nueve talibanes habían sido “neutralizados” en el curso de una misión heroica, otra más de nuestras SSA.

En ese tipo de matanzas simpre hay unos responsables directos, los mercenarios de aprietan el gatillo contra el primero que se pone por delante, aunque sea un niño, y los canallas se aplauden, los encubren y justifican desde los despachos, vestidos con un impecable traje.

La tarea de estos últimos es iniciar la saga de desmentidos, sembrar la confusión, dejar pistas falsas... En Nueva Zelanda la polémica está servida. Por un lado está la versión oficial y por la otra los conspiranoicos de siempre que ven fantasmas por todas partes.

domingo, 26 de marzo de 2017

García Oliver: impresiones del viaje de un anarquista por la URSS

Juan García Oliver
[Oslo, 15 de setiembre de 1940]

El cónsul de la Unión Soviética me indicó que mi solicitud de visado de tránsito no se tramitaba en el consulado, sino que la atendía personalmente la embajadora de los Soviets en Suecia, la camarada Alejandra Kollontai.

La embajada estaba en el mismo edificio, y se ascendía a ella por una amplia escalinata. Al final de la escalinata me estaba esperando una señora de porte distinguido y cabello canoso. Era Kollontai [...]

Era una mujer inteligente, de sólida cultura. No hizo ninguna alusión a mi filiación anarquista. Solamente me dijo que le era muy grato saludar al que fue miembro del gobierno de la República española y al gran luchador revolucionario que yo había sido.

- Tengo el encargo –me dijo- de mi gobierno de saludarle y, por tratarse de un largo viaje a través de la Unión Soviética, expresarle la seguridad de que, en caso de cualquier situación conflictiva que se le pueda presentar los amigos estarán siempre dispuestos a ayudarle [...]

Me pidió el pasaporte para ordenar que le extendieran el visado de tránsito. Como disponía del diplomático y del Främlingpass, le pregunté cuál sería preferible.

- Cualquiera de los dos; la Unión Soviética todavía reconoce a la República española. Sin embargo –dijo- acaso le convenga más el Främlingpass... Pero le visaremos los dos y usted use el que más le guste [...]

- Vea usted camarada, tengo el encargo de interesarme por sus asuntos. Así que me dispensará si le pregunto cómo piensa salir de la Unión Soviética. En fin, para qué quiere usted el visado de tránsito.

- Tengo pensado ir a Vladivostock donde, al parecer, puede embarcarse para América.

- Ese es el asunto. Desde Vladivostock todos los que van a América, del norte o del sur, se dirigen al Japón, donde hay línea de vapores para todo el mundo. Pero usted camarada, creo que no debe correr el riesgo de ir al Japón, de donde podrían conceder su extradición a la España de Franco.

- Si no es por el Japón Fru Kollontai –le dije- ¿por dónde podría ir a América desde Vladivostock?

- Preste atención. El gobierno soviético tiene un contrato con algunos barcos de la Johnson’s Line, una compañía sueca [...] Pero el contrato que tenemos con ella obliga a la Johnson’s Line a no admitir pasajeros, excepto los que autoriza el gobierno soviético [...] Puede decirle usted que está autorizado por el gobierno soviético y que, en caso de duda, me hablen por teléfono.

- Veo que los amigos a que usted se refirió han pensado en todo. ¿Sabía usted que, en tanto que anarquista, me he opuesto a los comunistas en España?

- De usted, camarada Oliver, lo sabemos todo. Y es usted bienvenido entre nosotros. Que tenga buen viaje –me dijo al tiempo que me entregaba los dos pasaportes visados.

- Muchas gracias Fru Kollontai, a usted y al gobierno soviético [...]

[Moscú, 19 de setiembre]

Desayuné y sali a la calle. Estuve tentado de preguntar si a un viajero en tránsito, como yo, le estaba permitido deambular por las calles. ¡Había oido y leído tanto sobre lo pemitido o no en la URSS! Me decidí a salir sin pedir la opinión de nadie.

Nadie me detuvo, nadie me preguntó a dónde iba, nadie me siguió. Estaba palpando cuán exageradas eran la noticias que circulaban sobre la vida en la Unión Soviética. El gobierno soviético sabía de mi llegada a Moscú y no me lo daba a entender. Ninguna insinuación de amistosa vigilancia ni de oficiosa benevolencia. Nada, como si yo no existiese. Los sovieticos sabían ser discretos.

Llegué a la Plaza Roja, con las murallas del Kremlin a la derecha, la tumba de Lenin casi en el centro y al fondo una bonita Iglesia de torres coronadas de cúpulas como cebollas.

La venstisca era molesta y no formé en la cola, ya larga, de visitantes de la tumba de Lenin. Anduve por varias calles y avenidas [...]

- Me dijeron en Intourist que saldrían esta noche en el Transiberiano, rumbo a Vladivostock. Le deseo muy bien viaje. Ahora vamos por la calle Pedro Kropotkin un señor muy bueno para sus siervos, a los que repartió sus tierras antes de la revolución de octubre. Por eso se le recuerda con cariño [...]

Pronto llegaron los otros pasajeros que ocuparían el compartimento. Eran tres militares, dos oficiales y un cabo. Después supe que pertenecían a la guarnición de Vladivostock. Cambiamos saludos y se sentaron. Se comportaban entre sí con verdadera camaradería. Sólo hablaban ruso: mi viaje prometía ser de lo más aburrido.

El tren se puso en marcha [...] Sí pude observar que en cada estación se levanta sobre una base un busto de Stalin [...]

[Vladivostock, 28 de setiembre]

Nos fuimos hacia el puerto. No pudimos penetrar en él. No era un puerto abierto y libre. Estaba amurallado, con muros de unos tres metros de altura. Donde llegamos había dos puertas, una muy grande y otra chiquita. Un papelito pegado decía en ruso: Prohibido pasar sin autorización de Inflota [...]

No tenía más remedio que recurrir a las grandes resoluciones. Y me acordé de lo que dijera Kollontai: los amigos me ayudarían. Tenía que jugar aquella carta. No sabía a qué amigos se refería la camarada embajadora, ni cómo entrar en contacto con ellos. Pero seguro que existían. Kollontai no me lo dijo en respuesta a algo que yo le pidiera sino espontáneamente, como si se tratase de un ofrecimiento [...]

Regresé aprisa al hotel, entré en la oficina de Intourist y al encargado de atender a los viajeros le dije:

- ¿Es usted el jefe de Intourist en Vladivostock?

- No, no lo soy, pero estoy facultado para atender a los viajeros

- Lo sé. Sin embargo, me urge muchísimo hablar con el jefe [...]

Pasó como un cuarto de hora. El empleado me avisó de que el jefe me recibiría [...]

Quería entrar en contacto con el capitán del buque antes de que zarpase.

- Comprendo muy bien su problema. Pero vea usted que no somos nosotros quienes lo hemos creado. Ni aquí ni en cualquier otra ciudad del mundo habría tiempo suficiente para resolverlo, de manera que usted, fulminantemente, lograse salir a las tres de la tarde.

Me miró como queriendo decir que nada especial podía hacer por mí. Insistí. Saqué del bolsillo el pasaporte diplomático de la República española, del que no había hecho todavía uso. Entregándoselo, le dije:

- Cuando en Estocolmo Alejandra Kollontai, la embajadora soviética, me lo entregó, me dijo que si me ocurriese cualquier contrariedad, podía estar seguro de que los amigos me ayudarían. Pues bien, eso es lo que deseo: que me ayuden los amigos.

Al escuchar el nombre de la señora Kollontai, el jefe de Intourist hizo una ligera inclinación de cabeza y se puso a leer el pasaporte. Cuando lo hubo hecho, me miró como si yo no fuese ya el viajero de Främlingpass, el apátrida.

- ¡Pasaporte diplomático de la República española! Me siento honrado de tenerle aquí. Espero que podamos resolver sus problemas.

Hizo por lo menos cinco llamadas telefónicas. Cuando terminó me dijo:

- Por nuestra parte todo resuelto favorablemente. Lo llevaremos enseguida con el capitán del barco para que pueda arreglarse con él. ¿Tiene usted el equipaje listo?

- Si, lo tengo listo. Se trata solamente de una maleta

- Tenemos dos automóviles para el servicio de los viajeros. Pero están fuera del hotel. Nos queda solamente un camión de carga ¿No tendrá inconveniente en ir montado junto al chófer?

- Ningún inconveniente.

- Pues recoja su equipaje. Lo acompañarán dos miembros de la seguridad. En mi nombre en el todas las autoridades de esta población, ¡que tenga usted buen viaje!

- Muchas gracias, a usted y a las autoridades soviéticas. Nunca olvidaré que, desde la camarada Alejandra Kollontai hasta usted, he gozado de la protección de los amigos [...]

Llegamos a la puerta de entrada al puerto. El oficial de guardia no permitía que se diera un paso más adelante. Había recibido la orden de hacerse cargo de mí y de conducirme hasta el jefe de Inflota. Además, no quería permitir que me acopañasen los dos miembros de la seguridad. Era evidente que se trata de un problema de prerrogativas entre dos autoridades opuestas.

En Inflota me recibió el almirante en jefe del puerto militar de Vladivostock. Era la más perfecta estampa de oficial de la Marina que hubiesen deseado los productores cinematográficos norteamericanos. Cordialmente me estrechó la mano y me dijo en francés:

- He recibido órdenes de hacer todo lo posible para dejarle a bordo del barco sueco. He enviado a mi ayudante a buscar al capitán del Margaret Torden [...]

La milicia del barco aseguró que velaría por mí hasta que zarpara el barco, y los miembros de la seguridad de Intourist y del puerto se fueron los cuatro, satisfechos de no tener responsabilidades.

Para mis adentros me dije que ni Stalin podría salir clandestinamente de la Unión Soviética. Tenía que reconocer que las autoridades soviéticas, los amigos, habían sabido hacer las cosas. No me perdieron de vista ni un minuto desde el aeropuerto de Vilna hasta Vladivostock. Sabían quién era yo y a dónde iba, pero nunca se mostraron. Nada pedí, nada me dieron. Pero cuando solicité su ayuda, fui tratado no como un ex ministro de la República española sino como un ministro en funciones. Comprendí que quedaba en deuda con aquellas gentes. También me di cuenta de la amenaza que se cernía sobre todo el país, apretado entre el Japón y Alemania como por un enorme cascanueces. Después me enteré de que no dejaban penetrar en el puerto a los viajeros: los llevaban fuera del puerto y eran conducidos en barca a los buques. Al permitirme entrar en el puerto y recorrerlo, me habían dado muestras de confianza que merecían defensa por mi parte cuando les alcanzase la tormenta.

Los muelles del puerto de Vladivostock estaban llenos de grandes cajas de madera con letras que indicaban que procedían de Estados Unidos. En una gran explanada del puerto se veían simétricamente alineados aviones de combate americanos, todavía con funda verde olivo que les serviría de protección. Maquinaria, equipos, aviones. Vi que la guerra se acercaba a la Unión Soviética. Estaba tan cerca que acaso me agarrase en el mar. Favor por favor. Si la URSS entraba en guerra, la defendería.

Juan García Oliver, El eco de los pasos, Ruedo Ibérico, Barcelona, 1978, pgs.537 y stes.